Supirosa Nativa (Lantana rugulosa)
Por Carla Rojas

¡Hola a todos! Estoy gustosa de presentarme con ustedes hoy día. Mi nombre es Lantana rugulosa, ¡pero pueden llamarme Supirosa nativa! Vengo de la familia de las Verbenaceae y mi proveniencia es de Sudamérica. Soy nativa de muchos países como Ecuador, Colombia, Perú y Bolivia. Principalmente, me encuentro en zonas tropicales y subtropicales, ya que tienen los mejores climas templados, los cuales son perfectos para mi crecimiento.
Una característica que debes saber sobre mi forma física, por si deseas identificarme de mejor manera, es que soy un arbusto y que mis hermosas flores son tubulares, chiquitas y de color rosado-púrpura y adicionalmente, puedo llegar a medir ¡entre 2 a 3 metros de altura! Las personas que me buscan para que les ayude es principalmente por mi don de ser una planta ornamental. Esto, quiere decir que, por mis cualidades físicas y la bella forma estética que brindan mis florcitas, la gente me usa para decoración de jardines, zonas externas de edificios, o incluso, en sus hogares.
Si te animas a tenerme como tu compañera de adornos, una de las cosas que debes saber es que produzco brotes y raíces aproximadamente en un lapso de 60 días, por lo tanto, puedes obtener muy buenos resultados en mi crecimiento al usar estacas en el proceso de plantación y multiplicación. Así mismo, para mi crecimiento, puedes dar uso a tierra negra, compost, cascajo y tierra de cultivo.

Quisiera contarte que existen varios amiguitos que me visitan en particular y que, si en algún momento decides tenerme en la parte de afuera de tu jardín o si te encuentras en algún lugar donde yo me encuentre en abundancia, es muy posible que los puedas ver. El primero es el gorrión que lleva como nombre científico, Zonotrichia capensis. Lo vas a poder identificar porque puede llegar a medir entre 14 a 15 cm de largo; la cara y la corona de su cabeza se muestran con una coloración ploma y franjas longitudinales negras. En la zona de su cuello específicamente, podrás notar un color anaranjado-canela que gradualmente baja a la zona de su espalda, mezclándose con el color gris oscuro de sus plumas.
La segunda ave que también suele ser mi amiga y visitarme es el Quinde herrero o Colibri coruscans. Este amiguito es muy popular e identificable por su pico largo puntiagudo. El color de su cuerpo principalmente es verde brillante. Sin embargo, existen varias zonas de su cabeza que llevan una coloración azul metálico, que se alarga hasta el centro de su pecho y abdomen. Adicionalmente, su cola termina con una combinación de verde-azul brillante y las zonas inferiores de sus alas de color negro.
Para finalizar, la tercera ave de la que te voy a hablar también es un colibrí, sin embargo, en este caso vamos a hablar del colibrí colilargo, Lesbia victoriae. La característica principal para identificar a este colibrí es que, como lo dice su nombre, tiene una cola larga. Los machos de esta especie pueden llegar a medir entre 21 a 25 cm, mientras que las hembras miden entre 13 a 15 cm aproximadamente. Su pico es largo, pero pequeño y su gran tamaño se debe principalmente a la longitud de su cola. Su coloración principal es verde metálico, pero tiene ciertos parches en su cuerpo con coloraciones más obscuras, como su cola, alas y parte posterior o espalda.
Lo que tienen en común estas 3 aves es que me buscan para beneficiarse de mis bienes nutritivos. Por ejemplo, el colibrí colilargo y el quinde herrero, cuando me visitan se alimentan del néctar de mis flores, mientras que el gorrión usa mis pequeños frutos como alimento.
Espero que esta pequeña introducción sobre mi te permita conocerme más, ver lo bueno de tenerme y saber cuáles son algunos de mis visitantes en Quito. ¡Hasta la próxima!

