Por Andrea Castro
La horticultura terapéutica es un proceso en el cual se utilizan plantas y jardines en actividades terapéuticas que son diseñadas para afectar de manera positiva la salud mental de las personas, mejora el estado de ánimo, la autoestima, y la interacción social. Este tipo de terapia es el resultado de la incorporación de conocimientos acerca de discapacidades, cognitivas, físicas, sensoriales y problemas psicosociales; y conocimientos hortícolas como la jardinería, paisajismo, medio ambiente y otros. Este tipo de terapia puede tener actividades como plantar plantas en macetas o también actividades pasivas como ver un jardín a través de una ventana abierta y escuchar los pájaros (Scott, 2015)
El terapeuta hortícola tiene como objetivo que el paciente pueda aprovechar de gran manera sus posibilidades y que recupere sus habilidades físicas, emocionales, sociales o cognitivas con el fin que lleguen a la autonomía y puedan integrarse a la sociedad, además que los ayuda de física y mentalmente (Herrero, 2018)
La terapia hortícola es importante debido a que los entornos naturales y sus elementos actúan como distracción y por esa razón reducen los niveles de estrés, la ansiedad y promueven la salud y el bienestar. Incluso, solo el hecho de estar en la naturaleza observando a las plantas y los jardines por la ventana o en fotos, produce una relajación en las personas. Una explicación de esto es que los entornos naturales se perciben con mayor facilidad que los entornos urbanos y requieren atención involuntaria, por lo tanto proporcionan una restauración y un descanso del esfuerzo mental. Es más, en la teoría de la biofilia, se menciona que las personas tienden a responder de manera positiva a los entornos naturales debido a que esa respuesta es un evolucionado adaptativo, es decir, los seres humanos se sienten atraídos por los ambientes naturales como los árboles, las plantas y el agua, debido a una perspectiva evolutiva por lo que ha mejorado la supervivencia de nuestra especie millones de años atrás. (Scott, 2015)

Entre algunas de las actividades de terapia hortícola que podemos realizar están:
• Colocación de plantas en macetas
• Excursiones comunitarias con visitas a parques y jardines
• Sesiones de oler y contar, tocar e identificar flores, plantas, frutas y hierbas familiares
• Artesanías de la naturaleza
• Grupos de discusión del club de jardinería
• Observaciones de jardines y plantas
• Arreglos florales
Bibliografía
Scott, T. (2015). Horticultural Therapy. Research gate.
Herrero, V. (2018). Efectos de la terapia hortícola en la salud física, mental y social de las personas. Una revisión narrativa. Madrid .
