Aves migratorias: viajeras extraordinarias

¡Agua vital para las aves!

En octubre disfrutamos de un fenómeno singular, la Migración de las Aves, según la RAE la migración es un desplazamiento geográfico de individuos o grupos como respuesta ante unas necesidades. En la naturaleza La migración se produce en varios grupos de animales, como las aves, los peces, mamíferos (entre ellos el ser humano) e insectos.

El movimiento migratorio de los animales está relacionado con los cambios del clima que se producen por las estaciones del año y la necesidad de encontrar un lugar dónde sea más fácil y segura la reproducción. Las aves migran por la diferencia de recursos que hay entre las temporadas que tenemos a lo largo del año, se anticipan a estos cambios y migran hacia lugares complementarios, que tienen abundancia de alimento cuando los lugares de origen ya no lo tienen.

Las aves son maestras de la navegación. Para poder llegar a su destino deben ser capaces de reconocer el sitio final de su viaje y orientarse, para hacerlo utilizan el campo magnético de la tierra, las estrellas y el sol. Algunas especies de aves viajan de noche, otras lo hacen solo de día ya que dependen de las corrientes de aire caliente, o termales, para trasladarse, hay también algunas aves migratorias que viajan sin parar o haciendo muy pocas paradas hasta llegar a su destino.

Blackburnian Warbler – Setophaga fusca

Summer Tanager – Piranga rubra

Las aves, por su capacidad de vuelo, llevan a cabo movimientos migratorios realmente sorprendentes, de miles de kilómetros. Más de la mitad de las 10.000 especies de aves en nuestro planeta migran. Algunas especies como las grullas y los gansos realizan viajes increíbles atravesando la cordillera del Himalaya a más de 7.000 metros de altura.

En América la migración de las aves se inicia a finales de septiembre cuando miles de especies se preparan para viajar hacia América del Sur en búsqueda de alimento y refugio mientras dura el invierno en el Hemisferio Norte. En Ecuador, entre los meses de octubre a abril, recibimos alrededor de 130 especies de aves (migrantes boreales) que vienen de Estados Unidos y Canadá, en Quito se han contabilizado alrededor de 20 especies de migratorias boreales en reservorios, parques y jardines. Uno de los mejores sitios para observarlas en esta época es el Jardín Botánico de Quito; varias especies de reinitas, tangaras y tiránidos encuentran refugio y alimentación segura en este lugar y alegran nuestras salidas de observación.

Snowy Throated Kingbird – Tyrannus niveigularis
Swainson`s Thrush – Catharus ustulatus

Los parques y jardines urbanos son sitios valiosos para las aves migratorias ya que se convierten en un oasis en medio de la ciudad en dónde estas viajeras  pueden recargar sus energías para continuar su viaje. Para ayudar a las aves que frecuentan las zonas verdes en la ciudad se debe plantar árboles, arbustos y plantas nativas que durante muchos años les han proporcionado el alimento que necesitan para subsistir.

El segundo sábado de octubre se celebra el Día Mundial de las Aves Migratorias, con el objetivo de aumentar la concientización sobre las aves migratorias y la importancia internacional de conservar y restaurar la conectividad ecológica y la integridad de los ecosistemas que sustentan los movimientos naturales de las aves migratorias y que son esenciales para su supervivencia y bienestar.

American Redstar – Setophaga ruticilla

“El Día Mundial de las Aves Migratorias es un llamamiento a la acción y un recordatorio de que estamos conectados por los viajes de las aves. Aunque estemos separados por millas y por la geografía, las aves nos conectan local y globalmente”, dijo Susan Bonfield, Directora Ejecutiva de la AELC. “Nuestras voces unificadas en pro de la conservación de las aves nos unen para asegurar que nuestro planeta sea saludable para estos viajeros de larga distancia y para nosotros.”

Las aves migratorias nos enseñan lo que significa esforzarse para sobrevivir, gracias a su esfuerzo individual, contribuyen tanto con la supervivencia del grupo como a la conservación de su propia especie. Conectan culturas y unen a las personas mostrándonos que no existen fronteras.

Este año la campaña se centra en el Agua, “esencial para la supervivencia de las aves migratorias. Desde la cría hasta el descanso y el repostaje durante la migración y la invernada, las aves migratorias dependen de lagos, ríos, estanques, humedales costeros e incluso de la humedad que se encuentra en las semillas, las flores y la niebla. Pero el agua está amenazada. El cambio climático, la contaminación y la creciente demanda humana de agua están poniendo en peligro ecosistemas vitales y la disponibilidad de agua limpia, tanto para las aves como para las personas”.

Published by Sandy Espinoza F

Administradora de Empresas Turísticas, aficionada a la fotografía, naturalista y amante de las aves. Turismo y Educación Ambiental

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