Lluvia de Estrellas (Streptosolen jamesonii)
Por Carla Rojas

¡Hola, amigos! Me encantaría presentarme con ustedes el día de hoy. Yo soy Streptosolen jamesonii, o como muchos me conocen, Lluvia de estrellas. Mi primer nombre hace mención a la forma de “tubos retorcidos” que se relacionan con el sistema de raíces que tengo, mientras que mi apellido va más vinculado con la conmemoración de William Jameson, un botánico escocés-ecuatoriano. Mi proveniencia es de Sudamérica, sin embargo, me puedes encontrar en países como Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela, donde hay climas templados durante todo el año. No soy de tamaño gigante ya que soy un arbusto, por ende, cuando me veas te darás cuenta de que puedo llegar a alcanzar como máximo los 2 m de altura.
Una de las características principales de mi apariencia y por la cual me distinguirás con gran facilidad de otras plantitas, es mi producción abundante de pequeñas flores tubulares de colores graduales que varían entre anaranjado, amarillo y rojo. Existen muchas personas que se interesan bastante en adoptarme por el uso ornamental que soy capaz de proporcionarles. Gracias a la variación de colores que llevan mis flores, al igual que su forma y tamaño, soy muy valorada en jardinería y zonas con espacios abiertos o cerrados. Algo que siempre me beneficia y me hace más atractiva es que puedo llegar a tener flores constantemente durante todo el año si me encuentro en lugares con estaciones cálidas.
Por si te preguntas sobre los cuidados generales para poder mantenerme sana al adoptarme, te cuento que para tú beneficio, ¡soy una planta considerada de fácil cultivo! No solicito demasiados cuidados ni soy tan sensible. Al contrario, como te contaba antes, si me encuentro en zonas con climas templados tengo la capacidad de ser cultivada sin problema en la tierra o maceta, dependiendo de cuál sea tu interés ornamental conmigo. Sin embargo, si consideras tenerme en maceta y en un lugar interno, vas a tener mayor control sobre mi crecimiento y padeceré menos, ya que podrás cuidarme de esas temperaturas bajas que, a ciertas horas del día, ocurren. Si te preguntas también cómo exponerme al sol o la cantidad que necesito, te comento que puedes tenerme expuesta al sol temprano en la mañana o en la tarde, debido a que tolero más la sombra parcial, pero a pesar de esto, sí tengo la capacidad de resistir a temporadas de calor intenso y sequía.
Con respecto a la cantidad de agua que podría requerir, es importante que sepas que mi sistema de raíces tubulares ama la humedad del suelo. Por lo tanto, es primordial que me des un riego regular para mantener mi suelo constantemente húmedo. Tampoco busco que me riegues demasiado y si necesitas guiarte, ¡solo observa que la tierra no se seque por completo y yo estaré bien!

Quiero contarles que en Quito soy muy querida por las personas, pero también por unos animalitos extremadamente maravillosos. ¡Las aves! Una de las que recibo visitas, por ejemplo, es el Conirostrum cinereum o Picocono Cinéreo. Algo que lo caracteriza mucho es que es un ave pequeña con coloración gris-café predominante en sus plumas, junto con ciertas coloraciones lineales blancas en las partes inferiores de sus alas. En su cara podrán notar un tipo “ceja” de tono más claro al de su plumaje general, mientras que en su pico verán uno puntiagudo y pequeño.
De igual manera, otra ave que ronda por mi zona es el Colibri coruscans, o orejivioleta ventriazul que lo podrán diferenciar con facilidad dado que tiene un tamaño de entre 12 a 13 cm, con un pico relativamente largo y un poco curveado. En el caso de que se pregunten por su coloración, este también tiene un color verde metálico a lo largo de su cuerpo, y, contrastante al anterior, con parches azul-violeta en el centro del vientre y desde su garganta también.
Por último, no olvido nunca del pinchaflor enmascarado, Diglossa cyanea. Para identificar a este amiguito mío, deberás notar que es un pájaro pequeño de coloración azul en su cuerpo entero, pero con una diferenciación de color negro alrededor de sus ojos, la cual toma una forma de “antifaz”.
Lo que tienen en común estos 3 animalitos es que les intereso mucho por su alimentación, ya que, por su dieta de insectos, néctar y/o flores, suelo beneficiarlas de una u otra manera para su crecimiento y desarrollo.

